Contra una época dificil: la cocina de la felicidad


Todos sabíamos que el invierno de 2010 no iba a ser fácil, la crísis económica y el paro no iban a mejorar, y así ha sido. A los malos pronosticos se ha sumado un tiempo atmosférico realmente dificil, hemos tenido de todo, nevadas, lluvias hasta llegar a las inundaciones, vientos huracanados, tormentas perfectas y más lluvia. El estado de ánimo de muchisima gente no es bueno, posiblmente porque a los problemas económicos hay que añadirle la falta de confianza e ilusión porque las cosas se arreglen en un plazo relativamente corto. La falta de esperanza es lo que nos esta descorazonando. ¿Que puede hacer la comida por nosotros en esta situación?: Mucho y desde muchos puntos de vista diferentes. El acto de comer es un acto de unión familiar, algo muy necesario para charlar, intercambiar las opiniones, los miedos, las preocupaciones, no hay que dejar de comer en familia precisamente ahora, donde sorpréndanse, uno de los pocos productos que ha aumentado su consumo son medicamentos. Enferma el alma, enferma el cuerpo y al reves. Continuando con la comida, por un lado esta el acto de comer, hacerlo juntos, quitar la tele y hablar; y por otro lado estan los alimentos: desde comprarlos, buscar los más bonitos, los más frescos, según los monjes Budistas Sakya Tshi Ling en el libro “Manual de Cocina para la Felicidad”, en su interior dice: “un budista siempre se maravilla ante el hecho de poder comer” y ¿por qué no nos maravillamos los cristianos, los españoles, cualquier persona; porque tener comida no nos parece un privilegio cuando tantos millones no lo tienen. Tras los alimentos llega la preparación, !hay tantas formas de preparar los alimentos, por ejemplo que podemos hacer con una humilde, económica y muy nutritiva calabaza: sopa de calabaza, puré de calabaza, aperitivos al horno de calabaza, dulce de calabaza, y si nos sobra puré añadirle un yogur y delicioso. Hacer la cocina con imaginación y cariño también proporciona felicidad, presentarla con una ramita de perejil, con unas verduritas en bastones, con un aceite aromatizado, con unas sencillas patatas fritas en montaña, con un flan de arroz, cualquier día, todos los días es posible encontrarnos con una comida alegre y excelente en el plato. ?Por qué comprar sólo pimientos verdes?, por qué no comprarlos de tres colores: rojo, amarillo y verde; sobre una sencilla tortilla francesa porque no rallar queso naranja o poner ralladura de zanahoria sobre la humilde lechuga, unos taquitos de jamón en la crema de calabacín, unos guisantitos en el guiso de pescado… Color, diferentes texturas, especias que aromaticen… todo nos ayudará a estimular los sentidos, a estar más vivos, a sentirnos mejor. De niños nos decían: “Niño, sientate bien en la mesa”, saber estar en la mesa nos ayudará igualmente a ser felices, por qué, los monjes budistas de los que antes hablaba dan algunas recetas milenarias: antes de comer relajar la mente, pensar sólo en la comida que esta sobre el plato, bendecir los alimentos (cada uno a su manera) y durante la comida centrarse al menos por unos momentos en saborear los alimentos, masticar bien, pensar en quienes los han producido y cocinado y agradecerselo, si lo hemos hecho nosotros mismos sentirnos orgullosos de haber transformado el alimento en comida y finalmente terminar de comer con un poco de hambre. ¿No es increible que hace miles de años ya supieran lo que hoy nos enseñan los nutricionistas?.

Si el invierno nos ha agotado, si nos esta cansando tanto que a veces nos sentimos decaídos, pensemos en algo rico para comer, pensemos en esa paella que tanto nos gusta, en esa pasta deliciosa, en esa carne guisadita y hagámosla, preparemonos nuestro plato preferido, hagamosle a nuestra familia lo que más les guste, disfrutemos de la alegria de una buena comida, porque quiza no podamos irnos este verano de vacaciones, quizá no podamos cambiarnos de coche, pero siempre tendremos un delicioso plato que llevarnos a la boca, unos huevos fritos con puntillita, con patatas fritas, con choricito o un salteado de verduras con un poquito de bacón, o un San Jacobo que estan tan ricos.

!Se come todos los dias, hagamos que la comida sea nuestra alegria!.

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