TRAS EL EXCESO, VUELVE EL EQUILIBRIO


Hace unos meses me decía Ferran Adriá que su proyecto para este verano era cocinar,volver a la cocina; lo mismo he escuchado de Ángel León, el chef de Aponiente, me confesaba hace unas semanas que después de tantas ponencias, congresos y conferencias, volvía a la cocina porque sus clientes se habían enfadado con él por no estar al frente de su restaurante cuando iban. Muchos cocineros,  han sido reclamados en medio mundo y en consecuencia han dejado sus cocinas para subirse al atril de las estrellas, ¿los restaurantes se resienten? a la larga si, ahora Ángel hasta sirve las mesas, quizá por eso de que “además de serlo hay que parecerlo”. La crisis y la menor afluencia de los clientes a los restaurantes ha motivado que los chefs miren a sus cocinas y casi con añoranza vuelvan a ellas y se conviertan de nuevo en cocineros para mantener a salvo el barco o mejor dicho el restaurante, hemos vivido unos años frenéticos donde los personajes públicos más valorados en la sociedad además de los deportistas han sido los cocineros, un movimiento que sin duda hay que agradecerle al chef de El Bulli. Hemos vuelto al equilibro del cocinero en su cocina, sin olvidar que el arte o el trabajo bien hecho tiene una dimensión social y que ésta también hay que cuidarla, pero no debemos olvidar la esencia: el cocinero debe cocinar… y el periodista escribir. Esta todo un poco trastocado, las esposas despechadas hacen de periodistas, los periodistas de famosos, los cocineros de estrellas conferenciantes, los ex presidentes de gurus de pensamiento, los filosofos… casi no existen… en fin, sin pretender estrapolar, diria aquello de “zapatero a tus zapatos”.

Y gracias a la crisis algunos cocineros han caido en la cuenta de que no todos sus clientes tienen el suficiente dinero para pagar las cuentas y estan poniendo menús más ajustados o montando gastrobares, que son restaurates de cocina rápida a precios más asequibles, etc. Gracias también a la crisis  la gente cocina un poco más en casa, porque esa salida “tonta” a cenar entre semana se esta eliminando de las costumbres. Sin embargo las terrazas para tomarse una cañita estan llenas, el español no puede quedarse en casa, en verano vive en la calle, las heladerías estan haciendo “su agosto”, la gente dice: vale que no me pueda ir de vacaciones, pero un heladito por la tarde con mi novia no lo quita nadie, es por tanto la hora del gasto “mínimo” multitudinario, el café, la cañita, el helado, un buen vino aunque sea en casa… de nuevo volvemos al equilibrio.

Los expertos en economia dicen que las crisis sirven para “regular”, nos habíamos vuelto locos, cada uno a su nivel, gastando por encima de nuestras posibilidades, expeculadores con sueldos mileuristas, bancos haciendo de equilibristas… parecia que sólo el dinero o mejor dicho gastar dinero nos satisfacia, por fin hemos vuelto a los pequeños placeres que se comparten, hemos vuelto al chuletón y a la ración de bravas, hemos dejado descansar el chorizo de sus caramelizaciones al igual que las espumas y el sifón, hemos vuelto al equilibrio, al gran restaurante sólo en las ocasiones especiales, a disfrutar de la calle,  al menú del día en las comidas de negocios…

Dicen que tras la crisis nada volvera a ser igual, que hemos aprendido la lección, no estoy tan segura, los seres humanos tenemos una memoria muy frágil. Pero tampoco importa, la gastronomía es posiblemente una de las disciplinas más versátiles que existen: hay tanto arte en unos calamares a la andaluza como en un foie con solomillo, existe el mismo placer al tomar unos huevos fritos con patatas que en una langosta, puede ser  igual de gozoso tomar en vino en un bar que un champange frances en un tres estrellas, cada cosa tiene su momento, y este  es el momento de salir y disfrutar sin gastar mucho, quizá algún día recordemos el verano de 2009 de forma entrañable porque fue el verano en el que volvimos al equilibrio. !Que lo disfruten! yo estoy en ello.

Comentarios (Un comentario)

Hola Eva
No puedo por mas que felicitarte por trayectoria profesional. Hace años que te sigo, últimamente en el canal Cocina. sin duda de los mejores del canal, junto con Sergio Fernandez, el resto es puro reality anglosajón e intrusismo.
En cuanto a tu artículo no puedo estar mas de acuerdo, cuando nos dejamos una media de 250 € en comer un menú con firma, queremos que lo firme el chef, no un aprendiz de brujo que por bien que haga su trabajo, no tiene el mismo leit motiv que el estrellado chef.En mi humilde opinión toda esta hornada de chefs mediáticos, son de carrera corta y la sombra del maestro Arguiñano es muy larga.
En cuanto a lo de las crisis que regulan, estoy de acuerdo, pero lo que mas regula a la gente, es el sentido común. Los españoles por fortuna somos gentes a los que nos gusta alternar, comer y beber, aunque como tu dices sea tomando una caña y unas bravas grasientas en la terraza de un bareto, creo que esos espacios tan asepticos los dejamos para los nórdicos que a ellos les va mas ese rollo snob.
En mi humilde opinión, todo este tema creo que es un poco de falta de educación por parte de la gente que representa la gastronomía española, pienso que el maestro Ansón debería bajar de ese olimpo de productos y locales tan caros y representar mas la realidad de lo que es España en realidad .
Bueno no quiero enrollarme expandirme mas y aprovechar estas lineas para enviarte un cordial saludo.
Atte. Sergio

Enviado por Sergio / 22 Mayo 2012, 16:24

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