LA PRIMAVERA, ALIMENTOS PARA LA ALEGRIA


Lo que se auguraba como un invierno caliente afortunadamente ha pasado a mejor vida y nos encontramos con una primavera que, tras los fríos invernales, nos devuelve el color y la alegría, al menos en los alimentos.

Los verdes espárragos trigueros, las magníficas fresas, los dulces guisantes, las tiernas habas, los delicados champiñones, los intensos nabos, los sabrosos pimientos verdes, el dulzor de la remolacha, los crujientes tirabeques, los jugosos tomates, la intensidad de las zanahorias… ¡qué maravilla!

El color en el plato es un potente estimulante gastronómico que nada tiene que ver con la economía, sino más bien con la imaginación, la creatividad y el sabor. Podemos hacer platos atractivos sin más que utilizar los alimentos que hoy tenemos en el mercado: una crema de alcachofas con pistachos, su verde intenso en el que pueden llover lágrimas de queso ligero, o un gazpacho de tomate y fresas, con un chorrito de aceite arbequina, pueden ser espectaculares ¡Y qué económico!

Hoy me haré un revuelto de champiñones, espárragos y nabos, si se desea se le puede añadir junto con los huevos un par de gambas por persona, qué rico para cenar. O unas natillas de zanahoria y naranja espolvoreadas con chocolate negro… y qué me dicen de unas chirlas con guisantes a la que se añadirá menta fresca (que podemos tener en cualquier maceta). El ácido de la fresa o del kiwi, qué bien se compensa con un chorrito de leche condensada o sobre una base de galleta desmigada y prensada con un rodillito.

Dentro de unas semanas llegarán los nísperos, que junto a los platanos maduros son una delicatessen machacados suavemente con un tenedor.

Un coctel de pomelo y mariscos con un chorrito de aceite, o una ensalada de manzana verde, pollo rebozado y níscalos: ¡Qué rica!.

Con alimentos de temporada, productos sencillos y coloristas podemos hacer una cocina divertida y sabrosa, y lo que es más, muy económica. Acerquémonos al mercado, como el que da un paseo, y veamos los puestos como el que disfruta de un parque: elegir la fruta más lustrosa o la verdura más turgente e inventar platos es muy sencillo. Cambiar, probar y deleitarnos con esos sabores… cerrar los ojos tras haber tomado cualquier alimento y degustarlo con todas las ganas, hacer con esas verduras pasta, mezclarlas con arroces, hacer lasañas, a la parrilla, como guarnición…

Dicen los expertos en nutrición que la mejor dieta del ser humano es mucha verdura y fruta, y tan sólo un poco de carne o pescado. Pues si tenemos la idea de empezar… es un buen momento para hacerlo ahora en primavera y además… ser felices.

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