The Westin Palace: ópera, brunch y felicidad


He oído en alguna ocasión decir que la felicidad es el aroma del trabajo bien hecho y qué verdad es, qué satisfacción produce ver como con el esfuerzo y toda la voluntad se consiguen los objetivos, en ocasiones sueños que parecen inalcanzables, pero que alguien se atreve un día a imaginar hasta que finalmente se consiguen. Lamentablemente, al menos en la hostelería y me temo que no solo aquí, nos encontramos con personas que prestan un servicio, en el mejor de los casos con desgana y apatía, y en el peor hasta sin profesionalidad o educación. De la amabilidad, como dice el chiste, ni hablamos…

Quizá porque hay excepciones, el pasado domingo 27 el restaurante de la cúpula del Hotel Palace de Madrid estaba lleno, la ocasión lo merecía: un brunch, que no deja de ser un buffet, en este caso delicioso, servido muy pronto a partir de las 13,30h hasta las 15,30h amenizado con música, ópera acompañada de piano. Cremas calientes, todo tipo de ensaladas, sushis, mariscos, paellas, carnes y pescados en salsas, canapes, pasta y un largo etc de preparaciones recien hechas y riquísimas. Todo ello regado con cava “Anna de Codorniu” o con lo que cada cual desease. Personas relajadas y maravilladas ante el espectaculo de los platos perfectamente seleccionados, bellísimamente decorados, paseando cada uno con su exquisita selección, como si el hecho de ir a por la comida y elegirla fuera ya en si mismo un placer. Una pareja de cantantes de ópera, perfectamente vestidos, hacían lo propio entre las mesas, a veces los comensales se les quedaban mirando, otras les escuchaban atentos u otras simplemente se dejaban llevar por ese clima “casi celestial” de un lugar y un ambiente creado para la felicidad.

opera brunch 1

De todo lo bueno que pude vivir el pasado domingo 27 de enero, lo mejor es ese “aroma a trabajo bien hecho” que sin duda lo aportaba el personal, el servicio de mesa, atento, discreto, amable y muy servicial. Como trasfondo, el de los cocineros… y hasta el del propio director como siempre a pie de obra con una amplia sonrisa.

opera brunch 2

Echo de menos el cariño por el trabajo, la pasión por los pequeños detalles: un “yoyo”, una canción de cumpleaños, un lugar más accesible para quien lo necesita, una atención para los niños, una recomendación en el momento oportuno, echo de menos el trabajo bien hecho… que afortunadamente aún sigue realizandose en el Hotel Palace de Madrid.

opera brunch 3

Enhorabuena por esta magnifica iniciativa, y también por hacernos un poco más felices. Gracias Marc, gracias Paloma.

Y saben todos los domingos en el hotel Palace, Ópera Brunch y… Felicidad.

Comentarios (Un comentario)

Suena todo tan bonito y ensoñador, mas es “el palace” y no creo que dejen entrar a cualquiera; entre otras cosas porque esas maravillas que cuentas “has omitido” intencionada o no, el costo del brunch. El vestir también debe ser primordial. Por lo demás debe ser fantástico ese servicio bien echo, presente, pero tan discreto como poco agobiante.

Enviado por j.c.celada / 30 Abril 2008, 2:34

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