Abril, alimentos mil y algún que otro cocinero…


Jugando con la impaciencia del consumidor, la mayoría de las fruterías ofrecen fresas que hasta los más reticentes en consumir alimentos fuera de temporada adquirimos en alguna ocasión. Es verdad que parecen fantásticas, pero al probarlas un escalofrío insípido recorre el paladar. ¿Qué hacer con ellas? y ¡nos miran con la suave melancolía de lo que ya nunca serán!. Lo cierto es que nunca nos darán esa explosión de matices dulces y ácidos de las fresas verdaderas, quizá pueden utilizarse para otros cometidos: vinagreta de fresas para una ensalada verde, tarta de frutas, batidos, souflés… en fin lo que a cada uno se le ocurra con tal de evitar tirarlas a la basura, que es lo que haría mi buena amiga Mariví Bilbao, que como su propio apellido indica es vasca y poco dada a los eufemismos gastronómicos.

Como pueden comprobar los lectores de esta página, me niego rotundamente este año a hablar de los dulces de Semana Santa (si alguien esta interesado que me lo pregunte por correo electrónico) por varias razones, una de ellas es que llevo varios días haciéndolo en diferentes medios de comunicación y no puedo más, estoy de las torrijas (dulce aburrido donde los haya) hasta las narices, y eso que a mi jefe de “Al Sur de la semna” en radio COPE, Rafa Sánchez , le encantan o al menos eso parece a tenor de su interés, el último sábado en Hellín, pueblo singular de Albacete donde pudimos disfrutar todo el equipo junto de su “tamborada”, que no de su gastronomía, bastante deficitaria por la elaboración y posiblemente conservación de las recetas. Pero eso es otro cantar…

También este mes he disfrutado de mi primer trabajo como jurado de un certamen gastronómico donde he podido conocer a notables compañeros como Maria Luisa Banzo Amat, cocinera extraordinaria de Soria que regenta en Madrid “La Cocina de María Luisa”: sus manos dicen que además de parlamentar con sus en muchas ocasiones ilustres clientes, es cocinera antes que relaciones públicas. En fin, que allí probé la deliciosa crema de trufas de ElFOS y comprobé también que estamos en cuanto a repercusión mediática de este tipo de eventos, a años luz de otros países.

Donde no faltó nadie fue a la presentación del último libro de Ana de Letamendía, “Comer Bien en Madrid”, magnifica guía editada por Everest, acto presentado por el Presidente de la Academia Española de Gastronomía, Rafael Ansón. El libro tiene una edición magnífica, lo aconsejo sinceramente, aunque quizá alguna vez alguien debiera atreverse a quitar de las guías gastronómicas a restaurantes que aunque tienen un gran renombre no merecen estar en ellas. Sin duda en el que comimos con motivo de la presentación “El Olivo” (calle General Gallegos, 1 en Madrid), que también figuraba en la guía de Letamendía es uno de los mejores, ¡qué menú señores! Se lo cuento de memoria: cigalitas sobre nidos de pasta, vieiras con virutas de verdura, cerdo en reducción de chalotas con vinagre acompañado de puré de patatas (sublime el puré) y de postre surtido de dulces de la casa de su chef, Jean Pierre Vandelle , que hizo honor a su fama.

El mes esta dando mucho de si, por si fuera poco preparo dos libros a la vez, estoy haciendo una serie de reportajes gastronómicos para la revista Lecturas y preparando un programa de televisión para POPULAR TV, pero estoy feliz, porque el trabajo cuando te gusta es la mejor afición y una fuente de satisfacción interminable… bueno y de algún disgustillo. Para los curiosos diré que la liquidación de derechos de autor de la que hablaba el mes pasado fue tan decepcionante como esperaba, y también para los que me preguntan qué hay que comer para estar bien, yo siempre digo que lo importante es comer de todo, en pequeñas cantidades, con mucha satisfacción y en buena compañía. ¡Y que aproveche!

Comentarios (Sin comentarios)

Aún no hay ningún comentario sobre este artículo.
¿Te animas a dar tu opinión?